En estos días de reflexiones, vale la pena hace el acto de contrición y desahogo acerca de las cosas o hechos que nos sacan el genio, no el de la lámpara, sino el de la piedra que muchos de los seres humanaos llevamos por dentro:
Esto mamado de las mea culpas y boom publicitario que generan nuestras desgracias, pero que al cabo de un tiempo, y al no ser ya noticia nueva, siguen sucediendo como si nada (P.E. Las tapas de las alcantarillas).
Estoy mamado de los conductores y especialmente de los de servicio de taxi, que estacionan donde se les da la gana, causando caos de transito.
Estoy mamado de los conductores que no entienden que en la ciudad no se deben usar las luces altas o plenas (como dicen ciertos manuales).
Estoy mamado de que mi jefe sea pero súper inteligente, pero después de.
Estoy mamado del desvío de rutas de transporte público al interior de los barrios, en vez de su eliminación, como debería ser, a raíz del Transmilenio.
Estoy mamado de la llamadera de asesores bancarios, ofreciendo créditos, tarjetas, multicuentas, etc.
Estoy mamado de la postura de conciencia moral del país, adoptada por el "senador" Petro y que finalmente no pasa nada con sus escándalos.
Estoy mamado de los "promotores" (por llamar así a los meseros de delantal y trapo rojo), de los restaurantes a orilla de carretera, que lo único que hacen es sacarle el famoso genio a los conductores a los que se les atraviesan sin ninguna consideración.
Estoy mamado de los dueños de mascotas (y específicamente de perros), que no recogen sus excrementos cuando los sacan al parque (y ojo aclaro que no es contra las mascotas, es contra sus dueños).